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Agua
Aquellos que moran en castillos del aire, permanecen esclavos de la vida invisible. Desaparecen en la bruma de la noche, solitarios, y de vez en cuando atraviesan la frontera del sueño emergiendo como el cadáver de un ahogado, asombrados de haber despertado a un mundo que es de otros.
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Luz
Yo no sé lo que sueñan los ciegos. Encadenados a la retina de lo invisible, deletrean impávidos el repicar de la lluvia en las ventanas. Les siento como almas de días enteros, agotados de sombras: miden su tiempo en los ecos sonoros de la palabra. Es jazmín de jardín, es goce de roce, es infinito matiz de sabor. Sonidos que arrullan sentidos. Y juegan entre ellos a definir la realidad, solapándose, acompasando la noche perpetua en imágenes imposibles.
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Lluvia
Me he quedado sentado en el porche de mis sueños, balanceándome en el columpio de madera, mientras tambores de agua repicaban sus notas en las escaleras. Le he pedido a Dios que me concediese el favor de que ese momento fuese perfecto. Y mientras esperaba Su respuesta, has pasado tú corriendo bajo la lluvia, empapada de vida.Por un momento perfecto, me he quedado sentado en el porche de mis sueños.
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Viento
El césped dejó de cortarse, la valla se descascarilló y poco a poco se volvió amarillenta; eras un extraño que degollaba sus fantasmas entre cuatro paredes. Yo gritaba y cantaba, rezaba a Dios para que volviesen aquellos días felices. Intenté por todos los medios atraerte de nuevo hacia mí, y luché por amarte como siempre, a quererte como nunca; tendí todos los días tu ropa mojada, con la esperanza de que el viento secase las horas de lluvia.
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Nieve
Nieva, y es blanco el manto que veo tras el cristal. Hoy me siento como el carámbano que crece al abrigo de la ventisca, alimentándose del rugir del viento; pronto seré enorme y causaré pavor al aliento de mi cuchilla azul. Y sin embargo, en nada sucumbiré como agua derretida; me empequeñeceré en el primer rayo de sol que cruce tras la esquina, y a gotas hallaré mi fin, sin hacer ruido.
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Niebla
Hoy no existía nadie que no fuera yo, en ese paisaje desdibujado por la bruma. Los que hoy quiero, deambulaban ajenos a mi, y no eran más que un lejano recuerdo. Nada podía cubrir la angustia de mi soledad completa. Sin amor, resulta más convincente no dejar huella, y pasar rápido el mal trago de la vida, porque nada te sostiene, más que el azaroso palpitar del tiempo en tus venas. Al despertar, he visto al Amor sentado al borde de la cama, velando mi sueño.
martes, 15 de mayo de 2012
Colombina
Aprovecho para recordarte que tienes que venir a cenar. No esperes gran cosa de los platos que te prepare en esa ocasión tan especial, pero te juro que el vino será de primera. Acabaremos apurando la segunda botella sentados en el suelo, soñando que somos los primeros para alguien, aunque sea para nosotros mismos, y hablaremos sin tregua de cosas, cosas, cosas, y casi se me olvidaba esta otra anécdota. Y no te extrañe que te haga reir, o llorar, o sentir en un momento dado que en realidad te llamas Colombina. Vente, que cuando llegue la hora, bajaré las persianas para que nunca amanezca.
sábado, 12 de mayo de 2012
Luminoso
Así que no vuelvas a decirme que quedan manchas en el fregadero después de lavar los platos. Haz el favor.
domingo, 29 de abril de 2012
Dos horas
Tan solo dos horas: dos horas han pasado desde que no soy nada para ti.

