Calcetines helados
Visto con elegante etiqueta de pobre; el traje ciñe al cuerpo a la perfección, sobre todo cuando el alma descansa en la tintorería, a falta de un lavado en seco. El error ha sido comprar en rebajas: todo el mundo tiene la esperanza de encontrar un chollo a bajo precio, pero no dejan de ser restos de temporada. Esta tontería se me ocurre contemplando el valle helado, en el borde de un camino. Abajo, el paisaje; arriba, la perspectiva del vértigo; en medio, una silla de monte y la certeza que si sigo aquí pensando en guantes de goretex voy a morir congelado debajo de mi sombrero. Alguien que ahora no recuerdo me dijo un día de sol que siempre hay que mirar al horizonte. Allá, a lo lejos, hay un inmenso mar de posibilidades para explorar, y cada gota de luz nos acerca irremediablemente a nuestro destino. Espléndido. Me he traído unos prismáticos para intentar saltarme algún paso, y ahorrar en suelas hasta ese destino soñado, pero cada vez que acerco un punto en el catalejo, se me an...